Traducción
La traducción es una actividad que incluye la interpretación del significado de un texto cualquiera en una lengua a otro texto equivalente en otra lengua. El producto de esta actividad, el texto final, se denomina generalmente traducción.
Tradicionalmente, la traducción ha sido desarrollada por personas, sin embargo, existen numerosos intentos de automatizar la traducción de textos naturales o de utilizar ordenadores para ayudar en la traducción.
El objetivo de la traducción es crear una equivalencia entre el texto original y el texto final, es decir, la seguridad de que ambos textos comunican la misma idea o mensaje, a la vez que se tienen en cuenta aspectos como el género textual, el contexto, las reglas gramaticales de cada una de las lenguas, las convenciones estilísticas, etc.
La traducción se diferencia de la interpretación. En el caso de la traducción, se transfiere lo expresadado por escrito de una lengua a otra. En la interpretación, se expresan las ideas de forma oral o mediante la gesticulación de una lengua a otra.
Según el análisis de los procesos implicados en la traducción y en la interpretación, se podría considerar que la interpretación constituye una subcategoría de la traducción.
El acto de la traducción
Se pueden diferenciar dos fases en la traducción, la fase de comprensión y la de decodificación
En la fase de lectura y comprensión del texto, se decodifica el sentido del texto origen, en una actividad denominada semasiológica. En la fase de expresión, se recodifica este sentido en la lengua final.
En la fase de decodificación del sentido del texto, el traductor ha de encontrar en primer lugar los segmentos que componen el texto origen. Tiene que establecer las unidades mínimas con sentido. El segmento puede consistir en una palabra, frase o también una o varias oraciones en el texto de la traducción.
En la fase de recodificación en la lengua final, el traductor debe mantener el sentido del segmento original en un segmento de la lengua final, teniendo en cuenta la esencia de la misma. La reunión del segmento origen con el segmento meta se denomina unidad de traducción.
Ambas etapas se pueden repertir indefinidamente, y no son necariamente sucesivas, el traductor puede volver a desentrañar el sentido del texto origen, una vez que ha recodificado el sentido en la lengua final.
Tras este procedimiento se esconde una operación cognitiva compleja. En la traducción, para lograr decodificar el sentido completo del texto original, el traductor tiene que interpretar y analizar todas sus características de forma consciente y metódica. Este proceso de traducción exige un conocimiento amplio de la gramática, semántica, sintaxis y frases hechas o similares de la lengua origen, así como de la cultura de sus hablantes.
El traductor tendrá que contar con estos conocimientos también en la etapa de recodificación del sentido en la lengua final. De hecho, estos conocimientos suelen ser más importantes para la traducción y, por tanto, más profundos que los de la lengua origen. Por esta razón, en general, la mayoría de los traductores traducen a su propia lengua y no a la lengua extranjera.
Historia de la Traducción
Las primeras traducciones fueron de la Biblia, los judíos no hablaron el hebreo en mucho tiempo, de esta forma la lengua se perdió y las Santas Escrituras debieron traducirse para que las entendiesen los judíos que no hablaban la lengua original. Ptolomeo Filadelfo en el siglo III adC mando a 72 sabios que dominaban tanto el hebreo como el griego traducir del hebreo al griego las Sagradas Escrituras. Esta versión se conoce como la versión Alejandrina. En el siglo II D.C. se hizo una traducción al latín de la Biblia que se llamaría "Vetus Latina".
Estrategias de la traducción
No siempre se pueden traducir los enunciados con estructuras que equivalentes, por esa razón, el traductor recurre a menudo a varias estrategias para asegurar la traducción de un texto determinado. A continuación se enumeran diferentes estrategias que los traductores usan.
La adaptación o traducción libre. Es un procedimiento de traducción en el que el traductor substituye una realidad cultural o social en el texto original con la correspondiente realidad en el texto meta. La nueva realidad es más común para el público del texto meta.
Esta estrategia a menudo resulta útil en la traducción de poesía, obras de teatro y publicidad.
El préstamo. Consiste en la utilización de una palabra o expresión del texto original en el texto meta.
Los préstamos suelen apuntarse en cursiva, y consisten en escribir la palabra en la lengua de origen. Esta estrategia consiste, por lo tanto, en la no traducción del vocablo.
Un ejemplo de préstamo lo encontramos en blue jeans, del inglés.
El calco léxico. Es un procedimiento de traducción que consiste en la formación de neologismos según la estructura de la lengua de origen.
La modulación. Consiste en la traducción de una palabra por una frase explicativa.
La equivalencia. Se entiende aquí con equivalencia la correspondencia en significado de una palabra en un idioma frente a una palabra en otro idioma. Para que dos palabras sean equivalentes han de tener el mismo significado.
La traducción literal. Se refiere al paso de la lengua de origen a la lengua meta en donde este paso da un resultado correcto. El traductor tan sólo tiene que preocuparse de la servitudes linguistiques propias de una lengua. Según Vinay y Dalbernet, la Traducción literal es legítima sobre todo entre lenguas que comparten una misma cultura.